Arroceros a buen paso

Los productores de arroz del polo Julio Antonio Mella, al sur de la Isla de la Juventud, dieron una respuesta positiva en la campaña de primavera al sembrar 250 hectáreas (ha) de las 200 planificadas.

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Según precisó José Benítez Palacio, director de la Unidad Empresarial de Base Granos, aun bajo las dificultades enfrentadas desde el inicio por limitaciones del país con fertilizantes como urea, potasio y fósforo, los campesinos de la zona lograron ese resultado con una pequeña cantidad de esos productos de la reserva, entregada a ellos de manera directa.

Destacó que el incremento constituye un tributo importante del polo a los compromisos del territorio para la etapa, ascendente a 500,52 ha, también sobrepasadas. “Llegamos a las 618 ha –explica– más de 100 por encima de lo previsto”.

VENTAJAS Y DIFICULTADES CON EL AGUA

“En Sabana Grande –prosigue Benítez Palacio– hemos navegado con más suerte porque en esa área las condiciones son más favorables. Allá sembramos 200 ha y hasta la fecha hemos cosechado 130 toneladas con un rendimiento de dos toneladas por hectárea (t/ha). La ventaja de ese polo radica en la conductora por aniego, con tubos y el embalse cerca”.

Precisamente el abasto de agua es una dificultad en Mella debido a que no han terminado las inversiones proyectadas.

“Aquí tenemos tres fuentes fundamentales: la laguna Cayo Redondo de la ciénaga de Lanier, la presa Las Tunas donde se construyó el trasvase Tunas-Mella y la derivadora, por escurrimiento, la cual resuelve hoy la situación.

“Con respecto a las averías de la conductora de la presa Las Tunas, la brigada de Enrho Matanzas trabaja para resolver el problema. Ya identificaron la rotura, limpiaron la zona y continúan en la tarea”.

Hoy los campesinos vinculados a la actividad en Mella mantienen buena atención cultural a lo plantado, inmersos en la fumigación, mantenimiento de canales, chapea y la fumigación de diques.

DEL RENDIMIENTO Y LA INDUSTRIA

“Generalmente en la Isla –refirió el directivo– el rendimiento promedio es de 3,5 t/ha de arroz húmedo, sin embargo cuando concluyan las inversiones y tengamos las condiciones idóneas este  indicador mejorará, debemos llegar a cuatro o 4,5, incluso hay lugares donde se obtienen cinco t/ha, pero eso es con todas las condiciones, fertilizantes, insumos y demás”.

Sobre la industria aclaró que no responde a lo deseado, aunque el molino sí cumple con la demandada, poseen uno con un rendimiento de 20 t por jornada, pero la mayor dificultad está en el secado, un proceso muy importante.

“Los secaderos son insuficientes, en el Plan de Desarrollo Integral está previsto uno de 25 toneladas, pero hoy contamos con tres secaderos vietnamitas, aporte de la colaboración Vietnam-Cuba, que son pequeños y su capacidad es de apenas cinco t.

“Además, presentan averías y las condiciones de la industria son desfavorables, con naves vetustas recuperadas del antiguo combinado citrícola y cuando llueve se complica el panorama allí”.

El arroz constituye uno de los productos básicos en la dieta del cubano, es un alimento que no puede faltar en las comidas, por ello urge conseguir el autoabastecimiento del grano para sustituir importaciones y lograr cuanto antes la soberanía alimentaria.

Isla de la Juventud
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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