Aracelio estuvo en presidio

Aracelio Iglesias, nació el 22 de Junio de 1901, en Las Palmas, un pequeño pueblo de Consolación del Sur, Pinar del Río. Pronto quedó huérfano de padre y madre, entonces quedó al cuidado de una tía con quien vive hasta cumplir los 13 años cuando se traslada a La Habana.

Aracelio Iglesias, nació el 22 de Junio de 1901, en Las Palmas, un pequeño pueblo de Consolación del Sur, Pinar del Río. Pronto quedó huérfano de padre y madre, entonces quedó al cuidado de una tía con quien vive hasta cumplir los 13 años cuando se traslada a La Habana.


Reside en el poblado de Regla donde de inmediato se incorpora al trabajo como bracero en el muelle de San José, puerto de La Habana. Al poco tiempo se incorpora al ejército, pero no se adaptó a la disciplina militar y regresa a los muelles.

Se hace aficionado a la lectura y se convierte en dirigente de la sociedad Juan Gualberto Gómez que funciona en el pueblo de Regla.

Pronto ingresó en la Organización Obrera del puerto de La Habana y ya en 1931, se incorpora a las filas del Partido Comunista.

Aracelio está presente en la huelga de 1933, al lado de los viejos líderes de los obreros del puerto, que se enfrentan a la dictadura de Machado. Desde entonces se destaca en la organización de los portuarios habaneros en contra de la oligarquía que está en el poder.

Fue el momento en que el Gobierno de Concentración Nacional, después de la huelga de 1935, promulgó la ley de emergencia represiva dirigida por Mendieta y Batista, con el fin de frenar la efervescencia revolucionaria.

Época de la creación de los Tribunales de Emergencia, el peso del terror cayó sobre la Confederación Nacional Obrera de Cuba.

El coronel Pedraza, uno de los esbirros más destacados de aquellos momentos, amenazaba constantemente a la clase obrera y dictó una resolución que planteaba: “los fondos que dichos sindicatos e identidades obreras tengan en los bancos de esta provincia, así como los bienes muebles que poseen en sus domicilios zonales u otros lugares sean retenido”.

En una pequeña habitación ubicada en la calle aguacate, el Servicio Militar de Inteligencia, lo arresta y le ocupa los libros marxistas y propaganda del Partido, los esbirros le agregan el atestado “ocupación de armas y explosivos”.

Con eso fue suficiente para que el Tribunal de Urgencia lo sancionara a tres años de prisión y lo enviara a Presidio Modelo de Isla de Pinos.

Allí se dedicó a estudiar y proyectar lo que podía hacer por mejorar la vida de la organización de los obreros del puerto como fue la idea de las listas rotatorias, así como otras actividades.

El 23 de septiembre de 1937 fue aprobada la amnistía política donde se establecía la libertad de los presos políticos. Cientos de ellos se encontraban cumpliendo sanción en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, uno era Aracelio Iglesias.

Vuelve Aracelio a la lucha por las mejoras de los portuarios. En 1939, fue electo Secretario General del Sindicato, cargo en el cual se mantuvo hasta su muerte.

En 1937 el Sindicato General de Trabajadores del Puerto de Isla de Pinos, subpuertos y similares, ya había iniciado su trabajo, aunque fue legalizado en 1944, el día nueve de julio, por la Secretaría del Trabajo. Aracelio los visitó y les orientaba desde la Habana.

El 17 de octubre de 1948, en la casa de la calle Oficio número 259, cuando habían terminado una reunión y cuando Aracelio conversaba con sus compañeros, sentado de espaldas a la calle, un grupo de hombres con armas irrumpió en el local y descargaron sus pistolas.

Dos de los presentes resultaron heridos y Aracelio recibió cuatro disparos por la espalda. Tuvo fuerza para identificar a los asaltantes a quienes denunció. Después de 16 horas tratando de salvarle la vida fallece, el 18 de octubre.

Prensa Libre, el 19 de octubre de 1948, publica un llamado realizado por Lázaro Peña, que decía: “Hoy, a las tres de la tarde, que todo el proletariado habanero suspenda sus labores para acudir al sepelio de Aracelio Iglesias. Que la potente manifestación de nuestra clase obrera en ese entierro sea una condena viril y poderosa de este crimen, un homenaje al compañero asesinado y una protesta contra el salvaje derramamiento de sangre”.

El día primero de 1959, uno de los asesinos que se encontraba cumpliendo sanción en el Presidio Modelo, logra fugarse, en la confusión del momento junto a otro criminal, secuestran una embarcación y logran llegar a los Estados Unidos, el asesino de Aracelio Iglesias regresó a Cuba como parte de los mercenarios de Playa Girón, fue capturado y fusilado por aquel crimen que cometió.

 

 

 

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