“Aquí no se rinde nadie”, ideal inclaudicable

Monumento al bautismo de fuego del Ejército Rebelde en Alegría de Pío, municipio de Niquero.

“Miro a un lado y encuentro al Che herido en el cuello… Me tercio el fusil en bandolera, saco la pistola-ametralladora, le pongo el culatín y comienzo a disparar a los guardias…Uno de ellos grita: –¡Ríndanse! ¡Ríndanse! –a lo que respondo: “iAquí no se rinde nadie, c…!”

Así el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque narra el combate librado por los 82 expedicionarios del yate Granma con las fuerzas de la tiranía en una zona de Niquero, Oriente, conocida como Alegría de Pío. Sus vivencias las plasma en el libro ¡Atención! ¡Recuento! Presidio, exilio y desembarco, publicado por la casa editorial Verde Olivo, en 1997.

“Disparo en la misma dirección de donde sale la voz –continúa–, un rafagazo primero, tiro a tiro después. En respuesta concentran el fuego hacia donde nos encontramos, me tengo que tirar al suelo. (…) Cuando amaina, les digo a los que estaban allí: –¡Vamos!”.

La dramática circunstancia de los tripulantes, dirigidos por el joven líder Fidel Castro Ruz, al desembarcar el dos de diciembre de 1956 por una franja llena de fango, mangles y agua, en Los Cayuelos, Las Coloradas, los somete a un descomunal esfuerzo.

Luego de tres días de camino, el cinco, debido al agotamiento y las ampollas sangrantes en los pies de la mayoría, la tropa acampa en el lugar menos indicado, a la orilla de un cañaveral, a esperar la noche para seguir la marcha hacia la Sierra Maestra.

Esta es sorprendida por el enemigo y enfrentarlo resulta el bautismo de fuego del naciente Ejército Rebelde. El cansancio y la inexperiencia no dan margen para mucho más. Los combatientes se dispersan, se pierden casi todas las armas, los esbirros inician una feroz cacería. Hay un costo enorme en vidas de los revolucionarios, la mayor parte asesinados después de caer prisioneros.

En un recuento de lo sucedido a los 82 expedicionarios: 21 resultaron muertos; de ellos, 18 asesinados por la soldadesca. Otros 21 quedaron cautivos. De los 40 que lograron sobrevivir y no fueron capturados, 21 formaron el núcleo principal de lo que luego sería el Ejército Rebelde entre el 18 y el 27 de diciembre de 1956; otros seis lo hicieron en el transcurso de 1957. Los 13 restantes tuvieron diversos destinos.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, al referirse a la viril frase de Almeida, manifiesta: “(…) Simbolizó entonces, y simboliza hoy, el ideal inclaudicable de los revolucionarios cubanos de no rendirnos jamás (…)”.

 

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Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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