Aplausos para el Centro de Atención al Diabético

“(…) Conversar con la gente, pero de verdad, para saber qué piensa. No contentarse con hablar, sino también oír, aunque no agrade lo que nos digan; reconocer cuando nos equivocamos y si es el caso, decirle al otro que no tiene la razón (…)”

Raúl Castro Ruz, en la clausura del XIX Congreso de la CTC 


La combatiente de amplia trayectoria Magaly Reyes Espinosa, residente en el reparto Micro 70, escribió a la sección para –en nombre de los pacientes y el suyo– reconocer el trato afable y la organización en la prestación del servicio recibido el miércoles 26 de agosto en el Centro de Educación y Atención Municipal al Paciente Diabético.

Donde hay confianza y respeto da gusto y vale la pena divulgarlo para que otros sigan el ejemplo.

Lo que me llevó a escribir esta misiva fue el extra, el ponerle corazón al trabajo, esa conducta que asume a diario el equipo multidisciplinario del Centro de Educación y Atención Municipal al Paciente Diabético con su coordinadora al frente, la experimentada especialista en Medicina General Integral Luisa Diéguez Pérez.

Allí, cada uno hace por conciencia y de manera cohesionada lo que le toca acorde a su perfil o especialidad. Al llegar, se cumplieron las medidas higiénico sanitarias: nos tomaron la temperatura, indicaron el uso correcto del nasobuco, del paso podálico y explicaron la necesidad de mantener la debida distancia al entregar la historia clínica y al ocupar los asientos. 

Los pacientes, la mayoría personas de la tercera edad, vemos el esfuerzo del colectivo por hacernos sentir que somos lo más importante en ese momento en aquel lugar, por hacernos sonreír y olvidar las preocupaciones y lógicos temores a causa de las posibles complicaciones de la diabetes mellitus, de la pandemia de la covid-19 por ser vulnerables y de la tormenta tropical Laura, que aunque no hizo grandes estragos, sí puso en tensión nuestros nervios.

Así el té que degustamos, las charlas de salud mientras esperábamos entrar en la consulta, las aclaraciones de dudas nos trasmitieron seguridad.

Ese es el obrar cotidiano de ese colectivo que siempre reconocemos, pero el lunes tuvo una actitud grandiosa y solidaria acorde con los principios del Sistema de Salud Pública de Cuba porque pasado el mediodía se interrumpió el fluido eléctrico

y, como se prolongó esa situación, la doctora Luisa dijo a sus compañeros: “Levanten las cortinas y abran bien las ventanas que estos abuelitos llevan mucho rato aquí y a todos los vamos a atender hasta la hora que sea”.

Y así sucedió, quedábamos unos cuantos y cada uno fue atendido según su particularidad. Pedimos también para esos profesionales el aplauso de la nueve de la noche.

Puede dirigir su carta a la siguiente dirección postal: Carretera La Fe Km 1 ½, Nueva Gerona, o al correo electrónico: cip228@enet.cu

Búzon del lector Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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