Ahorro por la vida

H2O Symbol in Water — Image by © Matthias Kulka/Corbis

Cada día en el mundo se es más consciente de la necesidad de preservar las fuentes de agua ante el crecimiento de la población y la industrialización, factores que inciden en su escasez.
No por gusto este tópico se encuentra entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la ONU para 2030 donde se pretende garantizar la disponibilidad equitativa y la calidad del recurso de forma universal, teniendo siempre en cuenta que entre mares y océanos se acumula el 97 por ciento del líquido y solo el restante tres por ciento puede considerarse apto para el consumo, mientras que la sequía se vuelve cada vez más frecuente debido al cambio climático.
Es por ello que al celebrarse este 22 de marzo el Día Mundial del
Agua, cobran mayor significancia todas las acciones individuales y
colectivas encaminadas un manejo más integral del líquido vital.
En Cuba el uso racional y productivo del agua está contemplado como
una prioridad a través de la Ley de las Aguas Terrestres aprobada en
2017 para evitar –como demuestran los estudios– la pérdida anual de
2 500 millones de metros cúbicos de agua.
Como parte de esta política en el Municipio Especial se implementan
medidas de gran impacto entre las que se encuentran la rehabilitación
del sistema hidráulico –creado hace más de medio siglo por la
Revolución–, la supresión de salideros en centros residenciales y
estatales, la rehabilitación de las conductoras en el polo turístico
Cayo Largo del Sur y la reparación de presas.
¿Dónde van quedando algunos de los principales problemas según los
especialistas? En los reservorios. A finales del 2018 se planeó aquí la perforación de siete nuevos pozos y por diversas causas solo se pudieron acometer tres, de los cuales dos no fueron fértiles lo que ilustra el sombrío panorama que pudiera presentarse en un abrir y cerrar de ojos.
Pensemos cuán difícil se torna la vida en casa si se el abasto de agua, ¿complejo verdad?, ahora imagine el impacto que causaría si no hubiese agua para la producción alimentaria o la salud.
Aunque aún este no es uno de los territorios que peor situación presenta respecto a las reservas de agua, sí es momento para que cada persona comprenda que el ahorro es medida de primera orden.
Cada gota de agua que deje de derrocharse favorecerá el desarrollo
en el orden económico y en el social. Ya para muchas personas las guerras que están por venir en el mundo no serán debido al petróleo sino al agua y, aunque estamos lejos aún de esos escenarios, lo cierto es que internamente debemos hacerle guerra al despilfarro y la inconsciencia.
El Día Mundial del Agua, aunque fijado para el 22 de marzo, puede celebrarse a diario si velamos porque ese recurso siga disponible hoy y en el futuro, de ello dependerá la supervivencia.

 

Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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