Acercamiento familiar

Hace ya unos 40 días que la gran mayoría de los hogares cubanos se convirtieron en centros de estudios, áreas de juegos infantiles, comedores por 24 horas y espacios de resguardo para niños y familias de forma permanente. Una pandemia mundial afectó nuestro país y cambió abruptamente las rutinas diarias, de hecho, la vida en sí.

Para todos ha sido complejo; quedarse en casa es más difícil de lo que se supone, en especial para aquellos que tenemos hijos pequeños, acostumbrados a jugar al aire libre, en el parque de la esquina o en la acera frente a casa. Ellos al igual que nosotros están sometidos a constante presión y estrés debido al encierro; según afirman sicólogos y especialistas de la rama, depende de los adultos un mejor desarrollo conductual de los niños durante la etapa.

La clave para afrontar esta situación es proyectar nuestra actitud de manera positiva, recuerde que es solo temporal y depende de cada uno de nosotros su prolongación, por tanto, no salgas de casa si no es necesario, y al hacerlo extrema las medidas de protección e higiene, porque tu cuidado garantiza el de otras personas.

Por ejemplo, yo asimilé el concepto de aislamiento social al de acercamiento familiar, porque así lo veo. Estas semanas en estrecha familiaridad hemos realizado disímiles actividades y lo más divertido es que mis hijos de tres y cinco años están prestos a ayudar en todo, a fregar, sembrar y regar plantas, limpiar la casa, rallar el pan, preparar refrescos.

Por supuesto, no es tarea fácil dejarlos hacer las labores del hogar, pero es necesario, al incluirlos fomentamos valores de laboriosidad y, además, los entretiene. De igual manera sucede con los estudios, dedíqueles el tiempo requerido como ver las teleclases juntos y pregúnteles acerca de las asignaturas, y en el caso de los más pequeños realizar juegos didácticos donde aprendan y se diviertan a la vez.

No olvide que la vida continúa y los infantes deben seguir con su desarrollo, es cuestión de adaptarnos a las nuevas circunstancias, de observar como crecen, lo que dicen, los hábitos creados, corregirlos y enseñarles nuevas maneras de hacer y decir, de quererse y mimarse más de lo normal, el cariño debe aflorar sobre todas las cosas.

Estoy consciente de lo difícil de mantener a un escolar tranquilo en casa, a veces me he descubierto entre gritos de mamá agotada y las majaderías de mis hijos, pero pasa rápido y de nuevo apuesto por más actividades creativas que nos salven de este aislamiento social.

Si usted tiene pequeños, tenga paciencia y proyecte acciones con ellos, le aseguro que se sorprenderá con el resultado, nunca hubo razón más fuerte para no ceder ante el llanto, son muchas vidas en peligro. Quédese en casa y viva más este acercamiento familiar.

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