Abra y sea bienvenido

Abra-01Los meses de julio y agosto no solo traen lluvias y calor intenso, también más personas están de vacaciones y otras, aunque no lo estén, se plantean disfrutar cada minuto de aquellas instalaciones que bien valen la pena visitar.

 Los meses de julio y agosto no solo traen lluvias y calor intenso, también más personas están de vacaciones y otras, aunque no lo estén, se plantean disfrutar cada minuto de aquellas instalaciones que bien valen la pena visitar.

 

Ya un colega se refirió en un texto anterior, a lo que acontece en el centro recreativo El Abra, para bien de los que allí asisten, y elogió el desempeño con profesionalidad y sentido de pertenencia de los que hacen posible una feliz estancia en ese lugar.

 

Desde que comenzó oficialmente el verano, se regó como pólvora  que “ahora es uno de los mejores espacios que tiene la Isla para pasar un día diferente”.

 

Y no es una equivocación; aire puro y naturaleza se dan la mano en una unidad con más de 30 años de existencia y que ahora nos corresponde apoyar para su conservación.

 

No hay que disgustarse y sí agradecer cuando alertan y llaman la atención porque a esa área no se deben entrar con caballos, ni bicicletas, ni hacer fogatas, como tampoco echar basura fuera de los depósitos allí habilitados.

 

Aconsejo visitar, cuidar este y otros sitios que ayudan a hacernos la vida más placentera, para evitar frases como “no hay adónde ir”, y a la vez preservar esta joya, espejo de la Unidad Básica Económica de los Servicios Especializados.

 

Acerca del traslado para llegarse hasta El Abra, teniendo en cuenta que no es tan distante, se están encargando los cuentapropistas, y sugerimos se rescate el servicio de la guagua que antes salía de frente al cine Caribe y solo brindó escasos viajes.

 

Ese es un colectivo abierto a asimilar cuanta iniciativa se le haga a favor de la excelencia, por eso me atrevería a sugerirle, de acuerdo a sus posibilidades, la venta de productos ligeros de cafetería como pan acompañado de croquetas, mayonesa, jamonada, en fin, de cuanto se disponga y puede constituir una opción más.

 

Es digno de elogiar las alternativas implementadas por el colectivo en aras de brindar un servicio de calidad, sin embargo resulta preciso el apoyo de los pobladores, quienes tienen mucha incidencia en la conservación del emblemático lugar.

 

Al Abra se puede y tenemos derecho a acceder, pero… por favor, cuidémoslo, ese es nuestro respeto a los que allí con seriedad y esfuerzo nos dan la bienvenida.

 

 

 

 

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