A 45 años de la Operación Carlota

Foto: Internet

El toque de los tambores avisa el comienzo del primer gran alzamiento de esclavos contra el coloniaje español en Triunvirato, Matanzas: los sublevados incendian la casa de vivienda, bohíos, otras partes del ingenio y les arrebatan las armas al administrador, mayorales y lacayos, primeros en sentir el filo de los machetes.

Esa noche del cinco de noviembre de 1843, va al frente descalza, con su vestido raído, la negra Carlota –extraordinaria mujer de origen lucumí–. En represalia sus verdugos la atan viva a caballos que tiran en sentido contrario hasta descuartizar su cuerpo.

La lucha libertaria de Carlota forma parte del patrimonio cubano de rebeldía contra la opresión. Por eso su nombre identifica la misión militar internacionalista cubana en Angola, cuya operación inicia el cinco de noviembre de 1975, hace 45 años, en respuesta a la petición al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz de asistencia militar para preservar la independencia y evitar una agresión a gran escala de Sudáfrica en contubernio con Estados Unidos y Zaire.

El pueblo angolano, integrado en el Movimiento Popular para la Liberación de Angola dirigido por su secretario general el doctor Agostinho Neto, escribe una brillante página en el expoliado continente africano al enfrentar poderosas fuerzas enemigas.

Por las venas corre la sangre de cubanos y angolanos, quienes integrados en compañías mixtas preservan con sus acciones combativas la independencia de la hermana nación liberada del yugo colonial portugués y acaban con el mito de la invencibilidad sudafricana al derrotar a los invasores y sus aliados, así como la retirada del suelo angolano. También logran la independencia de Namibia, la liberación de Nelson Mandela, el fin del régimen racista del Apartheid en Sudáfrica y la paz en África austral.

Cerca 300 000 cubanos participan en la epopeya en países de África y 2 000 entregan la vida en el cumplimiento del supremo deber internacionalista, entre ellos más de 20 pineros como Arístides Domínguez y los caídos el 12 de diciembre de 1975, en Morro de Tongo, Katofe, al sur de Angola: Rodolfo Carballosa, Roberto Orestes Moreno, Orlando Gutiérrez, Ángel Alberto Galañena y Carlos Reyes.

Sus restos mortales son trasladados de regreso al territorio nacional durante la Operación Tributo en 1989, símbolo del cierre de una época y la apertura de otra en la historia solidaria de la Revolución. A esos mártires cargados en hombros por el pueblo y sepultados en los panteones erigidos en cada municipio se les rinde merecido homenaje cada año.

La Operación Carlota, a nueve lustros de su inicio, es recordada hoy no solo como estrategia de coraje en lejanas tierras, sino también como victorioso internacionalismo que llevó a Angola y otros pueblos africanos la vocación humanista de los cubanos.

Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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