Colaboradores

Soy Ibrahín González Ramírez, profesor de la universidad Jesús Montané Oropesa, y en estos momentos me encuentro cumpliendo misión internacionalista en la República Popular de Angola.

Laboro en la universidad pedagógica 11 de Noviembre, la cual está ubicada al norte de Angola, en Cabinda. Este lugar es como una isla, está separada del país más menos la misma distancia que de la Isla de la Juventud a La Habana.

Es una zona petrolera, pero es explotada por una compañía norteamericana; todo se encarece por el costo de la transportación.

Aquí imparto Metodología de la Enseñanza de la Historia, también de Ciencias Naturales, Evaluación de sistemas educativos, Pedagogía, Didáctica… y todas las asignaturas del perfil pedagógico para la licenciatura en Educación.

A los cubanos nos tratan muy bien, nos tienen un profundo aprecio y consideración. No obstante, la realidad es bien difícil, la pobreza es extrema y existen muchas enfermedades, ya eliminadas y controladas en nuestro país.

Para nosotros es un golpe fuerte, no estamos acostumbrados, pero acá estamos ayudando a este pueblo hermano. Soy el único pinero de los cerca de 400 cooperantes cubanos existentes aquí

Nos hemos encontrado con muchos de los alumnos que se superaron en nuestro Municipio y en diferentes provincias del país, Ellos tienen organizada la Asociación de Caimaneros “Fidel Castro”.

Son innumerables los recuerdos que conservan de su etapa de estudiantes, la mayoría llegaron al Municipio siendo niños y adolescentes y regresaron a su patria convertidos en profesionales.

Ellos nos atienden, realizamos encuentros deportivos y comparten con nosotros en fechas conmemorativas, tales como el 26 de Julio, el Primero de Enero y 13 de Agosto, como este año que recordamos al Comandante en Jefe en su 92 cumpleaños.

A mis compañeros de trabajos mis saludos, al igual que a mi familia, esposa Amarilis e hijos Frank David y Daimara, a quienes extraño mucho.

A esta sección hemos querido mandar el siguiente mensaje: Los colaboradores del Hospital Oftalmológico y del Programa Materno Infantil de Djelfa, en Argelia, celebramos el 92 cumpleaños del querido y eterno Comandante en Jefe con la reafirmación de nuestro compromiso de continuar prestando ayuda solidaria en pueblos hermanos, una humana y hermosa obra ideada por Fidel Castro. (Lidia Collado, Licenciada en Enfermería del hospital general docente Héroes del Baire

Saludos, soy el doctor Sixto Jesús Morillo, del hospital general docente Héroes del Baire. Yo estuve en la República Socialista y Popular de Lao en el período 2008–2010, era el único pinero que en aquel entonces cumplía misión internacionalista allí.

Ahora me encuentro en igual condición en la República Socialista de Vietnam, acá llegué el 4 de septiembre del año en curso, la bienvenida resultó maravillosa, pues este pueblo adora a los cubanos.

Cada vez que me preguntan: ¿De dónde eres? Y respondo: de Cuba, de inmediato se escucha: ah… Fidel y Ho Chi Min son hermanos. Y a ello le prosigue una alegría desbordante como muestra de la solidaridad que une a ambos pueblos.

Reconforta ver cómo los vietnamitas han reconstruido su país a golpe de mucho trabajo. Hanói, su inmensa capital, muestra un gran desarrollo, de hecho han quedado atrás las miles de bicicletas para darle paso a las motocicletas, que se unen a otros cientos de modernísimos.

Trabajo en un hospital llamado Thu Cuc, en el que me desempeño como clínico junto a un equipo nacional con el cual paso visitas diarias e intercambio sobre disímiles afecciones y los más factibles tratamientos para cada caso.

Es muy frecuente el Dengue, los problemas respiratorios dados por un fuerte smog, o sea, contaminación del aire; también las sepsis renales y el cáncer, esa es la morbilidad a la que nos enfrentamos.

Por el momento eso es lo que puedo decir de mi insipiente experiencia por Vietnam, donde pondrá bien en alto la ética de la medicina cubana y pinera. Por esta vía quiero saludar a mis compañeros de trabajo del Héroes del Baire, mis amistades y vecinos del poblado La Victoria.

Hola, soy el Dr. Ramón Miguel Paz Pena, especialista en Medicina General Integral, me encuentro en estos momentos cumpliendo mi tercera misión internacionalista, anteriormente estuve en Guatemala y Venezuela, hoy formo parte del Programa Más Médicos en la República Federativa de Brasil.

Llegué a Brasilia, su capital, el día 24 de Agosto del 2013 en el primer grupo que se sumó a este maravilloso proyecto del Gobierno de Dilma Ruseff de llevar atención médica a las poblaciones más desprotegidas.

Después de pasar el curso preparatorio en portugués, conocer las interioridades del Sistema de Salud Brasilero y vencer algunos obstáculos, somos ubicados en el Municipio Floresta do Araguia, Estado de Para.

Este territorio tiene una densidad poblacional de alrededor de 25 000 habitantes, dista de la Capital Estadual, Belém, a 19 horas y su actividad económica fundamental es la agricultura y la minería, tiene una cabecera municipal con 5 sectores o barrios, con aproximadamente 18 000 habitantes y varias villas o aldeas. Tiene un clima muy parecido al de Cuba.

Comienzo a trabajar en un Puesto de Salud de uno de los sectores de la cabecera Municipal, Villa Nova, el día 8 de Octubre del 2013 y además de dar atención médica aquí, visito también otras villas como Mendonça, Bom Jesus I y Bom Jesus II y Ametista.

En el municipio los principales problemas de salud de manera general, son las Enfermedades Crónicas no Trasmisibles, sobre todo Hipertensión Arterial y Diabetes Mellitus, dado principalmente a los hábitos y costumbres, comen con mucho picante, condimento y carne salada, además de abandonar los tratamientos de manera frecuente.

También encontramos otros problemas de salud, tales como las enfermedades transmisibles como la Lepra, las Infecciones Respiratorias Agudas debido a la cantidad de polvo que existe en el ambiente en los meses de sequía, ya que la mayoría de las calles en la cabecera municipal no están asfaltadas y ninguna en las villas.

Me siento muy orgulloso de poder dar mi ayuda a estas comunidades y así contribuir a mejorar la calidad de vida del pueblo brasilero. Saludos para mi familia, compañeros de trabajo y al colectivo del Victoria por esta posibilidad.

Soy Osmany Agüero, me encuentro en Angola, en la Provincia de Bié, la cual queda al centro-sur del país. Trabajo en estos momentos en la Escuela Superior Pedagógica do Bié como profesor de Educación Física y a la vez soy el coordinador de la carrera.

Somos 10 profesores cubanos en la carrera y dos angolanos que prestan servicios en dos disciplinas. De la Isla de la Juventud acá somos dos: Jorge Luis Domínguez y yo.
El ambiente de trabajo es bueno, los angolanos son muy respetuosos, se trabaja cómodo, con transporte garantizado, nos llevan o nos traen en dependencia de los horarios de las clases.
Con los alumnos nos llevamos bien, tanto es así que ellos no entienden cuando algún cubano ya debe finalizar su misión, es que a pesar de la exigencia y el cumplimiento de lo establecido, nos ven como algo más sus profesores.
Aquí a cada rato nos encontramos con exbecarios que estudiarón en Cuba y la Isla, están agrupados en una asociación que nombran Caimaneros y cuando nos identifican como cubanos o pineros, de inmediato comienzan a hablarnos de sus escuelas, profesores y de lugares visitados.

Es sorprendente el amor y la admiración que sienten por nuestro país y territorio. Y eso que muchos estuvieron cuando los inicios del período especial, etapa de muchas necesidades; sin embargo, reconocen cuánto ayudamos a su formación; por cierto muchos que hoy ocupan importantes. Fíjate si es así que en ocasiones nos recogen aunque no vayamos hacia la misma dirección. Todos añoran regresar algún día.

Esta es mi segunda misión internacionalista, la primera la cumplí en Venezuela, desde el 2007 al 2009, en el estado Delta Amcuro, donde dejé muy buenos amigos.
Quisiera felicitar por esta vía a muchas personas, a mis compañeros del diplomado de Administración Pública y de Dirección y Gestión Empresarial, a los de la universidad Jesús Montané Oropesa, donde laboro, en especial a mis colegas de la Facultad de Cultura Física, a los trabajadores del Inder, a los Piratas y ese grande que es Michel Enríquez, también a los periodistas del territorio por su trabajo.

Pero muy especiales saludos quiero mandar a mi familia: a mi padre, mi hermana que el próximo día 6 de diciembre defenderá su tesis doctoral y no estaré ahí apoyándola como hubiese deseado. A mis sobrinos, mi hermano, cuñado, suegros…

El más inmenso lo dejo para mis pequeñas Andria y Nienth, que son mi combustible para poder seguir, al igual que mi esposa, esa heroína que día tras día asume mis tareas y las suyas, quien a pesar del cansancio siempre tiene en sus labios la mejor de las sonrisas.

Esperanza Caballero González, es mi nombre y desde el 19 de julio del 2016 me encuentro en el estado Maranhão, municipio Bom Jardim, de Brasil; es el más pobre del país y está ubicado en la región de la Amazonía.

Trabajo como médico en la Unidad Básica de Salud Cassimiro y atiendo un total de 1 567 habitante distribuídos por 11 comunidades, donde el acceso es difícil, sobre todo em la época de lluvia que ocurre entre los meses de diciembre a mayo. En este tempo solo se pasa en motos o mulo.

Una de mis experiencias más gratificante es que mi primera paciente en suelo brasileño fue uma gestante y hoy atiendo en consulta de puericultura a su hija que ya tiene 1 año.

Durante todo este tiempo no he tenido muerte materna ni infantil. Realizo mis consultas domiciliarias, que para llegar a las comunidades lejanas aqui tenemos que bajar en carro, el cual nos atraviesa un puente (unos palos tendidos de orilla a orilla) para luego seguir caminando.

Las condiciones son adversas, en ocasiones, cuando vamos a lugares distantes damos consultas en sitios improvisados, como son las aulas de una escuela, así ocurre en las comunidades de Chapada.

Aquí, en las fotos que envío, muestro una de las barcazas que nos trasladan para poder llegar a los sitios donde no es frecuente la presencia de médicos, de ahí que valoren mucho a los galenos cubanos.

Agradezco al Victoria por esta posibilidad y les mando un abrazo a mis compañeros de trabajo y otro muy especial a mi familia.

Me llamo Rolando Acosta Acea, soy médico y llegué a Brasilia el 5 de diciembre y el 26 me traslado la ciudad con nombre Juazeiro. Es una de las más grandes del estado de Bahía, pertenece a la región nordeste de Brasil y se encuentra a orillas del río Sao Francisco en el límite con el estado de Pernambuco.

Esta zona es la principal productora de frutas de todo el país a pesar del clima. La temperatura asciende hasta 43 grados. El río es la principal fuente de regadío.

El día 27 comencé a trabajar en la comunidad de Itaberaba, situada en la periferia y una de las comunidades con más escasos recursos socioeconómicos. Ahí he tenido una experiencia maravillosa. Laboro en una unidad básica de salud que ofrece varios servicios, como consultas médicas y de enfermería. Hay una sala de pesquisa dirigida por una técnica, servicio de estomatología, psicología, salud mental, servicios de epidemiología y vacunación.

De manera general se aprecia una muy buena aceptación de los médicos cubanos, motivada por un buen trato asistencial y puntualidad a las consultas médicas, a ellos les gusta que los palpen y examinen, les da más confianza y seguridad.

Apreciamos un gran sentimiento de gratitud cuando se realizan las visitas domiciliarias. Los registros médicos están bien establecidos y se desarrollan de forma computarizada, hasta las consultas médicas se registran en una base de datos.

En las consultas atendemos con mayor frecuencia enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión arterial, así como las complicaciones cardiovasculares por mal manejo de las enfermedades antes mencionadas por parte de.los pacientes.

Aquí hemos desarrollado diferentes actividades de salud, las cuales han tenido una buena aceptación por parte de la población. Otras enfermedades frecuentes son las infecciosas, por lo que me he tenido que a enfrentar a algunas poco comunes en Cuba, como la lepra, la esquistosomiasis leishmaniose, y no dejan de faltar el dengue y la chicungunya.

He establecido muy buenas relaciones con el personal brasileño. Las enfermeras son muy profesionales, con basados conocimientos, además de un grupo de apoyo que participan de maneras activa en acciones de prevención de salud.

El SUS, Sistema Único de Salud, fue creado en Brasil para garantizar de manera equitativa los accesos a los servicios de salud, pero es evidente que aún existen dificultades, pues existe un gran desarrollo tecnológico, pero este a veces está disponible en clínicas privadas, cuyos costos son elevadísimos, por lo cual gran parte de la población no puede pagar los servicios.

Le envío saludos a mi familia, a todo el personal de Salud Pública en la Isla, en especial a los del policlínico 2 y al departamento de Genética.

Hola, soy Adys Moraima Columbié Peña, Máster en Atención Integral a la Mujer, además de Licenciada y especialista en Enfermería Materno Infantil. En mi querido territorio laboro en la sala de legrados del hospital general docente Héroes del Baire e imparto clases en la Facultad de Ciencias Médicas.

En estos momentos me encuentro en el hermano país de Guatemala prestando mis servicios en la parte materno infantil en el departamento de Jutiapa en el municipio Yupiltepeque, atiendo en lo fundamental a embarazadas puérperas y niños menores de 5 años.

Ya llevo dos años aquí, donde nuestra labor ha posibilitado disminuir las muertes maternas, reducido los niños bajo peso al nacer y desnutridos.

La población es casi analfabeta, por lo general muchos no tienen acceso a la educación, por lo que se dedican a la agricultura, mientras las mujeres a las labores domésticas y a procrear.

De ahí que fortalezcamos nuestra labor educación educativa y sanitaria e incrementemos nuestras visitas con vista a modificar pensamiento y modos de actuación, pues prima un machismo muy arraigado.

Hemos incidido en una mejor planificación familiar y también en los hábitos alimenticios con vista a lograr en cada uno de los pobladores una alimentación balanceada.

Ellos se sientes muy agradecidos con el personal de salud cubano, pues aquí este derecho de todo ser humano es muy costoso.

Aprovecho esta oportunidad para enviarles saludos a todos mis compañeros de trabajo y en especial a mis hijos, mamá y hermana.

Hola, soy la doctora Zulema Abreu, del servicio de neonatología del hospital Héroes del Baire, en estos momentos estoy en Swazilandia, un pequeño estado soberano sin salida al mar situado en África Austral o del Sur.

Desde el 2015 trabajo como Neonatóloga en la unidad neonatal del hospital gubernamental de Mbabane, que es la capital de Swazilandia.

En mi especialidad el principal problema de salud es la prematuridad y sus complicaciones que tiene una alta incidencia. A pesar que la unidad neonatal no tiene todas las condiciones para el tratamiento intensivo del neonato tratamos de que sobrevivan la mayor cantidad, tanto es así que hemos logrado bajar la mortalidad. Otra morbilidad importante son las malformaciones congénitas. En realidad aquí he visto las que nunca vi en Cuba, solo las conocía por los libros y ha sido una experiencia grande, no sólo por ver lo que no vemos en el país sino por conocer también cómo piensan y viven los swazi, además de su cultura y como profesional de la Salud, su forma de trabajar.

De manera general esta nación tiene dos problemas de salud importante, uno es la tuberculosis y el otro es el VIH, el cual es como un catarro común en Cuba, para el cual el país tiene desarrollado programas.

Acá soy la única doctora de la Isla, nosotros mantenemos viva a Cuba celebrando siempre las fechas importantes, además de mantenernos informados sobre cada acontecimiento que acurre mediante las redes sociales, nuestra jefatura de la misión y la embajada.

En mi caso particular mantengo amistad con periodistas como Elba Salazar y Mayra Lamotte, quienes nos mantienen informados siempre sobre Cuba y nuestro territorio.

Soy Lidia Esther Collado Hernández, Licenciada en Enfermería y trabajadora del hospital general docente Héroes del Baire. En estos momentos me encuentro laborando en el centro oftalmológico de Djelfa, también llamado como La puerta del Desierto en Argelia.

En mi centro hay dos colaboradoras más de nuestro Municipio y en todo el país hay otros tres colaboradores, que entre todos tratamos de mantener siempre viva a nuestra nación, sobre todo al recordar las fechas históricas.

Las principales patologías que se operan aquí son catarata, retina, oculoplastia y cirugía refractiva. Los pacientes están muy agradecidos por nuestra presencia y lo manifiestan de disímiles maneras.

Esta no es mi primera misión internacionalista, ya con anterioridad estuve en Guatemala, desde el año 2009 al 2011 y fue una buena experiencia, todavía tengo contacto con algunos de los pacientes, quienes no se cansas de agradecerle a Cuba y a su personal de Salud por mejorarles la calidad de vida.

Deseo saludar a mi esposo Leonel Colombé García, mis hijos Roxana Colombé Collado y Roime Colombé Collado, y a mi querida madre Marina Hernández Sánchez; además al colectivo de trabajadores del hospital, principalmente al personal de enfermería. De igual manera deseo enviarle un grato saludo a mi querido pueblo pinero por un año de mucho esfuerzo y el advenimiento del 2018. A pesar de la distancia nos mantenemos al tanto de todo lo que allí acontece.

En verdad se extraña muchísimo, pero desde aquí pondremos muy en alto el nombre de nuestro pequeño y bello terruño, como también el de Cuba, que no se cansará de brindar ayuda solidaria a quien la necesite.

Me llamo Sandra González y desde hace cuatro meses me encuentro en Brasil en el estado de Paraná, ciudad de Río Bonito de Iguacu, la cual se caracteriza por ser pequeña y rural.

Trabajo como médico atendiendo los campamentos donde viven las personas más desfavorecidas de la sociedad, no tienen tierras propias, presentan un nivel de vida bajo y las condiciones materiales son escasas, pero a pesar de eso laboran arduamente.

Las principales enfermedades que golpean a esta población son las de causas infecto-contagiosas dadas por las mismas condiciones de vida y nivel educacional.

Para mí ha sido una experiencia indescriptible ya que ellos no contaban con un sistema de salud permanente y ahora gracias a la creación de un equipo móvil que consta de un médico, enfermera, técnico de enfermería y agentes comunitarios estas personas tienen acceso directo a la asistencia médica tan necesaria.

No puedo explicar la satisfacción tan grande que siento cada vez que llegamos a dar consulta y nos están esperando con sonrisas y emociones que nos transmiten la confianza y agradecimiento por nuestros servicios.

Agradezco de todo corazón a nuestra Revolución y sistema de Salud que nos permite llevar no solo a Brasil sino a gran parte del mundo los conocimientos aprendidos y el amor que nos han inculcado.

Agradezco inmensamente a mi familia por todo el apoyo que me brindan, sin ellos nada de esto pudiera estar pasando…a mi esposo, hijo, padres, en fin a todos los que han sido parte de este suceso tan importante en mi vida.

 

 

 

Colaboradores
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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